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martes, 23 de febrero de 2010

Recuérdame!

Es imposible escuchar Recuérdame y no recordar a Gansito Marinela.

Sin duda para los que tuvimos algo que ver en la década de los ochenta éste slogan nos suena más que familiar, todo un ícono.

Pues al patito que fue alegría y delicia de una buena porción de mi generación, hace tan sólo unos días cambió su imagen de marca.

El “Gansito” quien nace en 1956 y justo en sus 54 años de edad regresa a la imagen más sólida del pastelito de la panadera mexicana. Después de las evoluciones propias de cada momento con los referentes específicos de la década. El patito vuelve a la escena con un grafismo totalmente real y lleno de vida. Es ni más ni menos que el patito vivo que conocimos en innumerables comerciales de televisión y que fue asimismo objeto de críticas de los defensores de los animales por los conocidos arrebatos de que eran objeto dichos palmípedos en cada filmación de un anuncio.

La campaña inició hace unas tres semanas con espectaculares que decían Recuérdame escrito con letras de chocolate y un teaser que avisaba de un cambio próximo. Y fue justo la semana pasada en que la renovada imagen del pastelito brincó a la pauta masiva de los diversos medios.

El cambio no llega sólo, viene acompañado de modificaciones sustanciales que incluyen una apertura en la línea del producto para encontrarlo a partir de ya en tres versiones: la tradicional, el mini gansito y el gansito doble chocolate.

Y toda ésta imagen qué pretende. Me parece que el driver que activan los de Marinela es atraer a los cuarentones con EL SÍMBOLO del gansito tradicional y atraer en lo afectivo a los consumidores pequeños con un pato tierno, buena onda, ligero pero reventadón.

A continuación te dejo unas slides con la secuencia de los logos y los diferentes isotipos del Gansito que han representado al producto, que a través de una exposición vigente en el parque hundido, se muestra la historia gráfica del pastelito


viernes, 15 de enero de 2010

El Nuevo reto de Pepsi.

Por lo visto y expuesto, Pepsi no le halla la cuadratura al círculo.


En el post del martes de esta semana, dispuse un ejercicio de sondeo de opinión respecto de la nueva imagen que Pepsi lanzó en nuestro país el pasado diciembre.


Antes de dar cabida a los resultados de mi sondeo, quiero señalar que aún cuando la identidad de los respondientes no tenía referentes, en su mayoría son personas arriba de los 20 años con usos y costumbres de consumo ya arraigadas en temas de bebidas. Motivo por el cuál los datos que derivan no me resultan tan sorprendentes.


Aquí los datos:


Al 85% de los encuestados les gusta más la nueva imagen de Pepsi. Definitivo, la tendencia minimalista y globalizante de los logotipos de este tiempo genera una mayor empatía.


pepsi Pictures, Images and Photos

El 70% de los respondientes no sienten una identificación con la nueva imagen. Es decir, gusta pero no hace la conexión suficiente entre el rango de edad. Las respuestas que se ubicaron en este sector son que no termina de convencer o bien, que sienten poca identificación.


No obstante y reforzando lo anterior, la calificación promedio que hacen del nuevo logo es de 8.69 en una escala de 10. El logotipo aprueba, falta el engagement que redunde en un apasionamiento hacia la marca.


Y el color dentro del sondeo lo ofrece la emoción que provoca cuando se observa el nuevo logo. Al 58% de los respondientes les provoca sorpresa. Los comentarios que se vertieron en el post son respecto a la aceptación de la idea a que Pepsi busque ser competitiva en un mercado dominado por Coca Cola. Agrada el ánimo de la marca de la sonrisita por pretender ganar mercado. De ahí la sorpresa.


El punto central del post de la semana era saber hasta qué grado una táctica de relanzamiento de marca a través del rediseño de un logotipo lleva al consumo del producto. En definitiva, esa posibilidad es absolutamente nula.


¿Por qué? No quiero pasar de simplista, sin embargo a esta impecable ejecución de rediseño le hace falta los drivers que los consumidores poseen respecto del mercado, de la marca y de sí en la interrelación con ambos. Para luego llevarlos a sus últimas consecuencias en la búsqueda de la participación de mercado.


Bien apuntaba uno de los comentarios: quizá la apuesta que Pepsi esté haciendo vaya en el sentido de los mini consumidores –los niños-. Habría que bajar hacia ellos y conocer sus percepciones y así confirmar o rechazar la intuición que nos está dominando.


Pepsi logo looks like Korean Airlines logo Pictures, Images and Photos

jueves, 7 de enero de 2010

¿Y después?


Eso es lo que todos los ejecutivos se preguntan cuando han tenido un acierto en sus decisiones.


En mi post anterior hablaba del impacto de una promoción exitosa como la que llevó a cabo Vips cuando sus platillos de volvieron locos. Y en el comentario de Citizen, dejaba constancia de la intención de esta decisión por parte de la plana ejecutiva de Wal Mart. Al parecer el objetivo era remontar los malos números que hasta antes del último trimestre llevaba Vips respecto de su meta anual de ventas.


Ante una situación como la mencionada por Citizen, una promoción de este tipo me parece sí prudente y lógica. Aunque sigo dejando evidencia de la erosión que sufre la marca por una acción de estas características.


En el mismo comentario se deja un cuestionamiento: ¿y después? Aquí mi respuesta.


Al tiempo que echaron a andar la táctica de precio bajo en productos específicos, también arrancaron un programa de lealtad a través de su tarjeta del mismo nombre. La idea también me parece impecable por tratarse de una acción que conlleva descuentos ascendentes de acuerdo con las visitas. Ahí sí se logra el tráfico constante que todo mercadólogo busca.


El eje rector deriva de un estudio minucioso en una compra mínima ($75.00 por comensal) que forzosamente implica el consumo de productos de alta rentabilidad. Así incitan a acudir, por lo menos, en cinco ocasiones cualesquiera de los vips de la república mexicana. Para que los descuentos que se van realizando vayan del veinte al cincuenta por ciento en la sucesión de visitas.


Con una táctica así se provocan todas las acciones que las empresas desean: generación de tráfico a sus puntos de venta, transacciones mínimas garantizadas por visitante y la recompra. ¿Qué más se puede pedir si el círculo está completito?


Si esto generará el engagement que hoy día buscan las marcas, lo ignoro. Me parece no sólo prematuro sino corto en ideas como para definirlo. Y me explico por qué corto. Considero que no existen los drivers suficientes y necesarios para lograr un apasionamiento hacia Vips. No se están atentando los códigos culturales de los clientes y ello sí es muy evidente. La comunicación de la campaña nos lo define.


En fin, como en todas las acciones de mercadotecnia tendremos que esperar para ver sus resultados, recordando que así es este trabajo.


Fotografía tomada de karana23.files.wordpress.com